BENEFICIOS DE ESCRIBIR A MANO Y DEL JOURNALING

Tener que coger una nota rápida a mano y casi no saber escribir, ¿A quién no le ha pasado?

Aquello de escribir una carta de enamorados a la persona que amabas y esperar con impaciencia cada día a ver si en el buzón tenías la contestación (normalmente sin erótico resultado) a tus sentimientos ha pasado a mejor vida.

Lo digital y la inmediatez han clavado una daga en el corazón de la escritura a mano y ha quedado tan solo para un reducto de románticos que duermen en la misma cama que los que escuchan música en vinilo.

No obstante, en algunos lugares como el estado de Indiana, han decidido incluir la escritura a mano en cursos superiores ya que indican que puede llegar un momento en el que los adultos no reconozcan la escritura a mano y no puedan leer cartas de felicitación de cumpleaños o la Constitución (muy estadounidense esto).

Pero la escritura a mano es mucho más que una mezcla de trazos que unidos de cierta forma tienen un sentido para el grupo de personas que hablen el mismo idioma que el que escribe, también tiene un impacto directo en nuestro aprendizaje, gestión de sentimientos y capacidad de análisis.

El trabajo cognitivo y de concentración que debe hacer nuestro cerebro al escribir a mano nos regala muchas otras virtudes.

ESENCIAL PARA APRENDER A LEER Y A ESCRIBIR

En la niñez es esencial la escritura a mano ya que activa tres zonas del cerebro esenciales para asimilar la lectura y la escritura. A través del ensayo y error aprenden las formas de las letras y por lo tanto los niños que aprenden a escribir pronto usan esa transferencia positiva en una también pronta lectura. Además, es un arma muy eficaz para mejorar la dislexia (Los disléxicos también somos persianas).

AYUDA A TENER UNA MEJOR MEMORIA

El proceso de escribir a mano hace que el cerebro tenga mejor memoria a corto y largo plazo sobre lo que has escrito. ¿A quién no le ha pasado que se ha hecho una chuleta para copiar en clase y el simple hecho de haberla escrito a mano ya le ha servido para recordarlo en el examen? Incluso te habrá ocurrido que has escrito un nombre o un número en una nota tras una llamada y luego no te has acordado, pero has recordado el movimiento de tu mano escribiéndolo y has conseguido recordarlo finalmente.

Todo forma parte del proceso de escritura a mano.

ACENTÚA TU PENSAMIENTO CRÍTICO

Escribir a mano te permite profundizar realmente en lo que estas soltando en el papel, mucho más que cuando lo haces con un teclado, y te ayuda a tener un análisis mucho más acertado sobre el tema que escribes diseccionándolo al estar realmente sumergido en el texto.

Seguro que cuando has cogido apuntes has sido capaz de ir subrayando, destacando ideas con colores o haciendo anotaciones al margen a la vez que recibías la información, y esto es gracias a que tu cerebro esta filtrando en vivo esta información, algo que ocurre de manera mucho más natural y fluida escribiendo a mano que mecanográficamente.

¿CÓMO PUEDE AYUDARME LA ESCRITURA A MANO?

Hay una técnica que puede ayudarnos mucho a nivel mental y emocional y que viene como anillo al dedo a las virtudes de la escritura a mano.

ESCRIBIR UN DIARIO (JOURNALING)

Vale, no me refiero a coger una libreta de colores pastel y escribir como Manolito o Manolita nos ha regalado una piruleta en el recreo, aunque eso nos ayudó mucho en una etapa de nuestras vidas.

El journaling tiene unos efectos muy positivos sobre nuestras emociones:

  • Ayuda a controlar la ansiedad.
  • Reduce el estrés.
  • Es un detector de mentiras de nuestras emociones.
  • Es una vía de escape para contarnos aquello que no somos capaces de contar a nadie más y que necesitamos sacar.
ILUSTRACIÓN DE @ERNESTDIFT

Sin duda, los beneficios emocionales que nos regala el journaling son balsámicos pero no quiero mostrarte solo esta técnica para dar rienda suelta a tu lado más emocional.

Hay dos ejercicios muy simples, pero no por ello menos esclarecedores, que te ayudarán a comenzar tus días de una manera más despejada.

El primero se llama páginas matutinas.                 

Julia Cameron es su precursora y las llama “limpiaparabrisas mentales”, que ya da a entender en qué pueden ayudarnos.

Literalmente habla de ellas así: ““Una vez que dejamos esos pensamientos turbios, desquiciantes, confusos [angustias, inquietudes y preocupaciones nebulosas] sobre la página, afrontamos el día con una mirada más limpia”.

La idea no es intentar buscar una solución concreta si no escribir los sentimientos que te rondan la cabeza en un papel, incluso aunque luego tires la hoja, la idea es que lo saques de tu interior y los exteriorices con la escritura, lo importante es el proceso y no el fin.

Por ejemplo: Hoy tengo que ir a reunirme con tal persona, no me gustan las reuniones con personas con las que no tengo confianza, no me siento seguro, ¿Por qué me pasa? Prefiero expresarme por escrito a través de un email que tener que expresar lo que quiero decir con palabras. Pero esto no me ha pasado siempre, ¿Desde cuándo me pasa?

 

Debemos tratar de soltarlo todo para que simplemente esos pensamientos no te molesten durante el día.

Otra técnica, utilizada por Tim Ferriss (chupito) es el diario de 5 minutos.

Es un pequeño diario que escribes 5 minutos por la mañana y otros 5 por la noche.

Por la mañana debes responderte tres preguntas con tres respuestas a cada pregunta, y estas preguntas son:

  • Me siento agradecido por…
  • ¿Qué convertirá en fabuloso el día de hoy?
  • Afirmaciones diarias. Yo soy…

Y por la tarde:

  • Tres cosas fantásticas que han pasado hoy:

Esta última pregunta la usé durante mucho tiempo en un diario que escribía hace unos años en una época en la que sentía que vivía en el día de la marmota y que todos los días parecían siempre el mismo. Al principio no sabes qué escribir o repites lo mismo, pero con el paso del tiempo empiezas a ser consciente de que hay muchas cosas fantásticas que te han ocurrido o de las que has disfrutado.

Un día era “Hoy he disfrutado leyendo durante el desayuno” y otro día podría ser “He tenido una bonita conversación con un amigo”, lo excepcional la mayoría del tiempo se esconde tras lo cotidiano.

Estas dos técnicas, tanto las hojas matutinas como la de los 5 minutos, tiene en común que te hacen frenar, reflexionar, buscar dentro del cajón desastre que la mayoría del tiempo tenemos por cabeza y ponerlo todo delante de tus ojos de manera ordenada.

Unas veces ayuda verlas fuera de ti escritas en el papel y otras simplemente ayudan porque las has sacado fuera.

Unir el journaling con la escritura a mano es un combo casi, casi, mejor que la tortilla de patatas de tu madre con un plato de croquetas.

Te reto a que intentes algunas de las técnicas, al menos, durante una semana. Facilítate el hábito y deja un cuaderno u hoja cerca de la cama e inténtalo.

Que la escritura vaya contigo.

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